martes, 19 de octubre de 2010

Empezé a observar la botella antes de destaparla, la etiqueta tenia advertencias de que era para mayores de edad y no me preocupaba por eso, la abrí con un poco de esfuerzo, di un largo trago...
.
Y me puse a pensar...
.
Que pasaron seis meses y lo entendí, 180 días fingiendo que nada pasaba, cuando en realidad me derrumbaba por dentro y en respuesta yo me estremecí mientras peleaba por no largarme a llorar. Todavía no, faltaban unas horas y pasaría este día, me repetía por dentro buscando calmar la angustia que crecía en mi.

Maldito vacio en mi pecho, me había perseguido a diario. Aprovechaba cada oportunidad que tenía para instalarse en mí. Cada día que estuviera sola, cada noche, cada pensamiento por pequeño que fuese llevaba su nombre.


¡Salud! y aca iba otro trago...


5 Agosto 2010

No hay comentarios:

Publicar un comentario