Empezé a observar la botella antes de destaparla, la etiqueta tenia advertencias de que era para mayores de edad y no me preocupaba por eso, la abrí con un poco de esfuerzo, di un largo trago...
.
Y me puse a pensar...
.
Que pasaron seis meses y lo entendí, 180 días fingiendo que nada pasaba, cuando en realidad me derrumbaba por dentro y en respuesta yo me estremecí mientras peleaba por no largarme a llorar. Todavía no, faltaban unas horas y pasaría este día, me repetía por dentro buscando calmar la angustia que crecía en mi.
Maldito vacio en mi pecho, me había perseguido a diario. Aprovechaba cada oportunidad que tenía para instalarse en mí. Cada día que estuviera sola, cada noche, cada pensamiento por pequeño que fuese llevaba su nombre.
Maldito vacio en mi pecho, me había perseguido a diario. Aprovechaba cada oportunidad que tenía para instalarse en mí. Cada día que estuviera sola, cada noche, cada pensamiento por pequeño que fuese llevaba su nombre.
¡Salud! y aca iba otro trago...
5 Agosto 2010












No hay comentarios:
Publicar un comentario